Ella llegó y entró
por la ventana de
los ojos de los limpiadores
de sueños.
De repente, una
cosa carnosa y ardiente,
me acarició la
cara entera.
Después supe que eran las tetas de mi madre.
Dejé de mamar y se acabó la vida.
sexta-feira, 17 de junho de 2011
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