sábado, 13 de fevereiro de 2010

Fagocitados

Es la hora en que la mujer del hombre que vende pasteles se va de paseo por los rascacielos de los suburbios. Va saltando uno tras otro, los chicos más altos desde sus ventanas la ven pasar con rapidez. Mientras tanto su marido está cargando su furgoneta de pasteles de chocolate, que repartirá a los niños ricos. Los pobres hoy, y como simpre a esta hora no comeran. Su mujer que está muy gorda se la ha comido la luna, que estaba hambrienta.

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